Muchos admiramos a las personas reservadas. Al parecer, esto sucede porque tales personalidades saben cómo aguantar un golpe. No pierden la cara bajo ninguna circunstancia. Esta es la razón por la que la mayoría quiere asegurarse de tener moderación en su carácter. Sin embargo, este deseo sigue siendo un deseo para algunas personas. Entonces, ¿cómo asegurarse de tener éxito y lograr el resultado deseado? Debemos analizar esta cuestión con más detenimiento.
La contención es una habilidad que se puede desarrollar con la práctica. Implica el control emocional y la capacidad de reaccionar de manera calmada ante situaciones difíciles. Para lograrlo, es fundamental aprender a gestionar el estrés y la ansiedad. Técnicas como la meditación, la respiración profunda y la auto-reflexión pueden ser herramientas efectivas. Además, establecer límites personales claros y comunicar de manera asertiva también ayuda a mantener la calma en momentos de tensión.
Es importante recordar que la contención no significa reprimir las emociones. Al contrario, se trata de reconocer y aceptar los propios sentimientos para manejarlos de manera constructiva. Con el tiempo, las personas que trabajan en su capacidad de contención suelen encontrar una mayor paz interior y un mejor control en sus relaciones interpersonales.
Lo que es?
La moderación es autocontrol, y también es una cualidad del carácter. El autocontrol se llama así porque una persona en este caso está dotado de una función como el control de sus acciones. Pasa a estar controlada por las emociones y los impulsos internos.
También puede decirse que, con moderación, una persona es prudente al expresar sus emociones. Sin una buena educación y respeto por los demás, la moderación no se considerará moderación.
Considere lo que da a una persona el autocontrol:
Se cree que la moderación puede ser innata. Por ejemplo, los pueblos escandinavos se caracterizan por su temperamento frío. Se impregnan de moderación razonable desde la misma infancia con la leche materna. Es esta cualidad del carácter la que se considera un estándar a igualar.
Atención: la moderación no debe confundirse con el miedo o la timidez, la vergüenza o la modestia. Son conceptos completamente diferentes.
Una cosa más: la ecuanimidad es más inherente a los hombres que a las mujeres. Estos últimos suelen vivir de las emociones, y esto va en contra de una cualidad del carácter como es la capacidad de controlarse.
La restricción se asocia con el autocontrol, la autorregulación y el autodominio. Por lo tanto, no puede desarrollarse sin la presencia de la autorregulación emocional. Este último depende directamente de factores tales como alto nivel de ansiedad, acentuación del carácter, tipo de temperamento, nivel de cualidades volitivas formadas, etc. д.
Los psicólogos tratan la moderación de forma ambigua. Por un lado, se trata de un rasgo positivo que ayuda a la persona a mostrar una respuesta tranquila y adecuada a los estímulos. Por otro lado, un sujeto que tiene moderación en su carácter a veces rechaza el contacto con otras personas. Este comportamiento limita el círculo de comunicación y conduce a la apatía.
Además, la moderación también puede contribuir notablemente a la salud mental y física de una persona. Practicar la moderación en la alimentación, el ejercicio y las emociones puede resultar en un estilo de vida equilibrado y saludable. La capacidad de moderación ayuda a prevenir excesos que podrían llevar a consecuencias negativas, como el estrés o problemas de salud.

Fomentar la moderación en las interacciones sociales puede enriquecer las relaciones interpersonales. Al ser moderados en la comunicación, podemos evitar malentendidos y conflictos innecesarios, creando un ambiente más armonioso tanto en el ámbito personal como en el profesional.
Signos de manifestación
Una persona reservada es una persona autosuficiente que conoce su propio precio. Estas personas no son propensas a mostrar sus emociones en público. Guardan todas sus ideas y pensamientos para sí mismos, en su cabeza. Consideremos los principales rasgos de una persona que se caracteriza por el autocontrol. Entre estos rasgos se encuentran la capacidad para mantener la calma en situaciones de estrés, la toma de decisiones reflexivas y no impulsivas, así como una gran disciplina personal. Además, suelen ser buenos oyentes y observadores, lo que les permite comprender mejor a los demás sin necesidad de expresarse abiertamente. También tienden a establecer y seguir sus propios objetivos con determinación, sin dejarse influenciar fácilmente por las opiniones ajenas. Este autocontrol les ayuda a manejar las críticas de manera constructiva y a mantener relaciones interpersonales estables y saludables.

¿Cómo aprendemos a hacerlo??
La moderación es una cualidad difícil del carácter. Es necesario aprender a distinguir la moderación de la sequedad y la indiferencia. También es necesario separar la contención de factores como la contención de la ira y la agresividad hacia las personas.
Por ejemplo, puede que el sujeto simplemente odie a los suyos y, por tanto, muestre una excesiva contención en compañía de la gente para no revelar todos sus verdaderos sentimientos e intenciones.
Cómo se puede aprender a ser paciente en la vida, cómo se puede llegar a ser una persona emocionalmente independiente? Para que tus intenciones se hagan realidad, intenta aplicar los siguientes consejos.
1. Practica la autoconciencia: Toma momentos para reflexionar sobre tus emociones y reacciones. Esto te ayudará a entender tus impulso y la necesidad de moderación.
2. Establece metas: Fija objetivos claros sobre lo que deseas alcanzar emocionalmente. Esto proporciona un sentido de dirección y propósito en tu viaje hacia la moderación.
3. Ejercicios de respiración: Cuando sientas que tu ira o frustración aumentan, utiliza técnicas de respiración profunda para calmarte antes de responder.
4. Busca apoyo: Rodéate de personas que fomenten la moderación y la paz emocional, y busca su apoyo cuando sientas que tus emociones te abruman.
5. Practica la empatía: Intenta ponerte en el lugar de los otros para comprender sus emociones y reacciones. Esto puede ayudarte a responder de manera más equilibrada.
6. Ten paciencia contigo mismo: Recuerda que el camino hacia la moderación es un proceso que requiere tiempo y esfuerzo. Celebra tus progresos, por pequeños que sean.
Siguiendo estos pasos, puedes aprender a moderarte, a comprender tus emociones y a ayudarte a ti mismo a ser una persona emocionalmente independiente en el camino hacia una vida más equilibrada.

Consejo del psicólogo
Estamos acostumbrados a que nos enseñen a respetar a los demás y a contenernos desde la escuela. Sin embargo, en realidad, resulta que una persona egoísta siempre tiene más bonificaciones vitales en términos materiales que la persona rica espiritualmente. No hace falta decir que en el lado moral de esta cuestión se puede discutir durante mucho tiempo, y luego nunca llegar a una opinión común.
Sin embargo, si quieres adquirir moderación en tus pensamientos y acciones, debes tener en cuenta lo siguiente. Y los consejos que se darán a continuación, ayudarán a conseguir el objetivo.
En cuanto se dedique a su actividad favorita, se convertirá en una persona segura y tranquila.
Además, practicar la empatía y la compasión hacia los demás potenciará su bienestar emocional y enriquecerá su vida personal. Tómese un tiempo para reflexionar sobre sus propias acciones y cómo afectan a quienes le rodean. Una persona que sabe escuchar y comprende las necesidades ajenas tiende a formar relaciones más saludables y significativas.
También es beneficioso establecer límites claros en sus interacciones. Esto no solo protege su bienestar mental, sino que también enseña a los demás a respetar su espacio y sus necesidades. La asertividad puede ser un herramienta poderosa en este proceso.

Finalmente, no subestime el poder de la gratitud. Practicar la gratitud diariamente puede cambiar su perspectiva sobre la vida y ayudarle a apreciar tanto lo que tiene como lo que puede compartir con los demás.


