Si tu marido está constantemente insatisfecho con todo, hay algunas cosas que puedes hacer para tratar de mejorar la situación:
- Comunícate con él. Habla con tu marido sobre cómo te sientes cuando está constantemente insatisfecho. Explica que sus palabras y acciones te hacen sentir mal y que quieres mejorar las cosas.
- Escucha su perspectiva. Cuando tu marido te exprese su insatisfacción, intenta escuchar su perspectiva sin interrumpir. Intenta comprender de dónde viene y por qué se siente así.
- Trabajen juntos para encontrar soluciones. Una vez que hayas comprendido la perspectiva de tu marido, trabajen juntos para encontrar soluciones que funcionen para ambos. Esto puede implicar hacer cambios en el comportamiento o las expectativas.
- No lo tomes como algo personal. Es importante recordar que la insatisfacción de tu marido no es necesariamente un reflejo de ti. Puede deberse a una variedad de factores, como el estrés, la ansiedad o la depresión.
- Busca ayuda profesional si es necesario. Si tú y tu marido no podéis resolver el problema por vuestra cuenta, puede ser útil buscar ayuda profesional. Un terapeuta puede ayudaros a comprender los problemas subyacentes y desarrollar estrategias para mejorar la comunicación y la satisfacción en vuestra relación.
Los comentarios, críticas y reproches expresados en la dirección de la otra mitad, son un intento de encarnar la imagen inventada anteriormente e idealizada por un hombre.
Sin embargo, hay que recordar que la esposa no es propiedad del marido, y mucho menos un medio para lograr sus objetivos. Es una persona con sus propios pensamientos, sentimientos y deseos. Y si un hombre quiere construir unas relaciones sólidas y armoniosas, debe respetar los intereses de su mujer y tratarla como a una igual.
Cómo ayudarte a ti misma y a tu marido
En primer lugar, comprende el hecho de que si dejas pasar la situación, casi seguro que no cambiará a mejor. Para enmendar una relación matrimonial vacilante, es importante sinceridad, amor por su pareja y paciencia. Sin estas cualidades es imposible construir una comunicación de confianza y respeto mutuo incluso en el período prematrimonial, y más aún después de la conclusión de la unión y el comienzo de la vida en común.
No escatiman tiempo para conversaciones tranquilas. Los representantes del sexo fuerte, aunque son más propensos a guardarse sus preocupaciones para sí mismos, siguen reaccionando muy positivamente a cualquier conversación amistosa y confiada con un ser querido. Si su hombre tiene problemas en el trabajo, apóyelo y anímelo, demuéstrele que cree en él. Si empieza a estallar una pelea, procure no exaltarse. No contestes a gritos y no agraves la situación de conflicto. Discutir el problema con calma y de forma constructiva es mucho más eficaz que cualquier escándalo e insulto mutuo.
A veces es mejor dejar a su hombre solo y dejar que se calme. Con delicadeza y sin retarle, dígale que sus palabras son muy hirientes para usted. Explíquele que te gustaría hablar del problema con calma, así que pídele que controle sus emociones. Después, sal de la habitación o da un pequeño paseo.
Es mejor calmar el conflicto en su inicio, que en un acalorado intercambio de insultos, del que ambos saldrán heridos y avergonzados.
Intente hablar de sus sentimientos en la cama con su marido de la forma adecuada. Si es evidente que usted y su cónyuge no están preparados para tener esta conversación, no tema consultar a un asesor sexual de parejas. Escucha los consejos de un psicólogo que te asesore en esta materia. Por desgracia, en nuestro país, muchas personas siguen teniendo prejuicios y vergüenza sobre la intimidad. Pero este tipo de asesoramiento ha ayudado a muchas parejas a armonizar su vida sexual y sus relaciones y a evitar rupturas.
Ayude a su hombre a realizarse en una actividad o afición interesante. La vida no tiene por qué girar en torno al trabajo y la familia. Semejante limitación de los horizontes y las actividades es muy agotadora y conduce al agotamiento nervioso y emocional. Ofrécele opciones interesantes para un fin de semana de vacaciones juntos o alguna actividad creativa. Tal vez su pareja desarrolle una nueva afición común. Y ésta es una forma segura de acercarse y resolver desavenencias.
Intenta trabajar en tus defectos. Habla con tus amigos íntimos o con tus padres y pídeles que te los señalen de forma objetiva y honesta. No defiendas ni alimentes tus debilidades. Tales tácticas sólo conducirán a la pereza moral, la complacencia y la arrogancia. Y estas cualidades son muy notables y desagradables en cualquier comunicación, no sólo dentro de una pareja casada, sino también en otras esferas.
Vigílate a ti misma. Mantenga una apariencia ordenada incluso en el entorno doméstico. Cambie de imagen de vez en cuando, esto creará un efecto de novedad a los ojos de su cónyuge. Trate de establecer buenas relaciones de confianza con los padres, las personas cercanas y los amigos de su marido. Aunque algunos de ellos te resulten desagradables por el motivo que sea, mantener el contacto con ellos te aportará dos grandes ventajas.
En primer lugar, usted será capaz de revelar más plenamente la personalidad de su elegido, conocer su infancia y adolescencia, sueños y aficiones, intereses, pasatiempos. Esto sin duda le ayudará en sus relaciones. En segundo lugar, podrás evitar posibles «intimidaciones» por parte de la familia o los amigos de tu cónyuge. Al fin y al cabo, si les excluyes, es muy posible que se formen una opinión negativa de ti y te traten con desconfianza. Este es el terreno abonado para las intrigas, las conspiraciones y poner a su marido en su contra.
Elena Troshina
psicóloga educativa
