
El desarrollo de la memoria de los niños en edad preescolar es muy activo, pero a veces hay problemas de memorización. Por eso es importante que padres y profesores sepan qué tipos de memoria existen, cómo se produce su formación, qué tipo de memoria predomina en los preescolares y cuál es la mejor forma de desarrollar la memoria visual, auditiva y arbitraria.
Hay varios tipos de memoria que se desarrollan en los niños en edad preescolar:
– Memoria sensoriomotora: Es la memoria de las acciones y movimientos. Los niños en edad preescolar aprenden a través del juego y la exploración, y su memoria sensoriomotora les ayuda a recordar cómo realizar diferentes acciones.
– Memoria episódica: Es la memoria de experiencias personales. Los niños en edad preescolar comienzan a desarrollar su memoria episódica a medida que experimentan nuevas cosas y aprenden sobre el mundo que les rodea.
– Memoria semántica: Es la memoria de hechos y conceptos. Los niños en edad preescolar comienzan a desarrollar su memoria semántica a medida que aprenden nuevas palabras y conceptos.
– Memoria de trabajo: Es la memoria de información que se utiliza en el momento. Los niños en edad preescolar desarrollan su memoria de trabajo a medida que comienzan a prestar atención a las tareas y a seguir instrucciones.
El tipo de memoria que predomina en los preescolares es la memoria episódica. Los niños en edad preescolar aprenden mejor a través de experiencias prácticas y recordando cosas que han visto u oído.
Hay varias formas de desarrollar la memoria de los niños en edad preescolar:
– Proporcionarles muchas oportunidades para explorar y jugar.
– Hablarles sobre sus experiencias y hacerles preguntas sobre lo que recuerdan.
– Leerles libros y contarles historias.
– Enseñarles nuevas palabras y conceptos.
– Darles tareas que requieran que presten atención y sigan instrucciones.
Al proporcionar a los niños en edad preescolar muchas oportunidades para desarrollar su memoria, pueden ayudarlos a tener éxito en la escuela y en la vida.
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Los niños en edad preescolar tienen una memoria involuntaria, es decir, no se les puede pedir que recuerden algo específicamente. En cambio, su memoria se basa en sus experiencias e intereses, por lo que recuerdan mejor las cosas que les interesan o que han visto u oído repetidamente.

A medida que crecen, los niños comienzan a desarrollar una memoria voluntaria, lo que les permite recordar cosas incluso si no están interesados en ellas o no las han visto u oído repetidamente. Esta capacidad es esencial para el aprendizaje, ya que permite a los niños recordar información importante para pruebas y tareas.

La memoria de los niños en edad preescolar también es más selectiva que la de los niños pequeños. Esto significa que son más propensos a recordar cosas que son importantes para ellos o que están relacionadas con sus experiencias personales.
Tipos
Existen bastantes clasificaciones de formas y tipos de memoria.

Si consideramos desde el punto de vista de los objetos y fenómenos que se memorizan, entonces la memoria es:
La memoria motora ayuda al niño a desarrollarse físicamente, la memoria emocional surge al experimentar alguna emoción, la memoria verbal se desarrolla al asociar las palabras aprendidas con propiedades y características de objetos o fenómenos, y la memoria figurativa provoca la formación de determinadas imágenes.
Como ya se ha mencionado, la memoria figurativa para los preescolares es el tipo de memoria predominante. En este tipo de memoria, el bebé destaca las características más vívidas de un fenómeno u objeto, pasando por alto muchas otras (a veces más importantes).
Si tenemos en cuenta los órganos sensoriales utilizados para la formación de imágenes, la memoria se divide en:
- Auditiva
- Visual
- Motora
Teniendo en cuenta si la memorización se produce accidentalmente o si una persona intenta recordar algo deliberadamente, se distinguen la memoria involuntaria y la arbitraria.
También existe una clasificación por duración, según la cual puede ser la memoria:

- A corto plazo
- A largo plazo
Veamos con más detalle algunos tipos de memoria preescolar.
Este tipo de memoria también se denomina intencional, porque implica la intención de estudiar o recordar cierta información. Para fijar fenómenos y objetos en la memoria, un niño aprende algo específicamente ejerciendo un esfuerzo de la voluntad. La memorización arbitraria comienza a aparecer a la edad de 6-7 años y es uno de los logros más valiosos del periodo preescolar.
Cabe señalar que la memoria arbitraria tiene varias formas de reproducción. El más sencillo es el reconocimiento, cuando un niño percibe repetidamente un objeto ya familiar y lo reconoce inmediatamente.
Una forma más compleja puede denominarse recuerdo, ya que el objeto en sí puede estar ausente y no influye en la aparición de la imagen. La forma más activa es el recuerdo. Este tipo de memoria es el más valioso para la actividad de aprendizaje.
También conviene saber que la memorización voluntaria puede ser mecánica y lógica.
En este tipo de memoria el niño no tiene el propósito intencionado de memorizar o recordar nada. Esto significa que las instancias, fenómenos u objetos se almacenan en la memoria como si fueran por sí mismos. Dicha memoria precede a la aparición de la memoria arbitraria y es muy importante para la cognición del mundo que nos rodea.
Debe tenerse en cuenta que los niños no memorizan involuntariamente ninguna información. Lo primero que hay que recordar es lo que les gusta y lo que les apasiona hacer.
Un bebé recordará más rápidamente algo brillante, colorido e inusual, nuevo, atractivo, divertido, con sabores y olores inusuales.
Al formar este tipo de memoria, la información es percibida por el niño por el oído, a raíz de lo cual se crean determinadas imágenes. Para entrenarse utilizan poemas, cuentos de hadas, poesías y canciones. También se ha comprobado que las conversaciones frecuentes tienen un efecto positivo, por ejemplo, si al final del día se le pregunta al niño por los acontecimientos de la guardería o al día siguiente de ver una película de dibujos animados, pídale que cuente la historia o hable del personaje principal. Después de leer un cuento junto con el niño, para memorizarlo mejor conviene hacerle algunas preguntas sobre él, para intentar sacar conclusiones de la historia.
Es un tipo de memoria imaginativa El órgano visual se utiliza para memorizar información. En los ejercicios y juegos se utilizan numerosas ayudas visuales, como imágenes brillantes, cuadrados de puntos y tarjetas de colores.
Al niño se le propone dibujar algo, continuar el patrón, colocar objetos como en el ejemplo, encontrar diferencias en dos dibujos, determinar qué juguete sobra, etc.
Este tipo de memoria también se desarrolla bien con la ayuda de juegos de mesa y de ordenador.
Recomendaciones para mejorar la memoria en la infancia:
- Proporcionar una alimentación saludable y equilibrada.
- Garantizar un descanso nocturno adecuado.
- Fomentar actividades intelectuales como la lectura y los juegos de mesa.
- Crear un ambiente familiar positivo y libre de estrés.
- Establecer rutinas diarias para ofrecer estabilidad.
- Interactuar con el niño con regularidad y brindar atención y afecto.
También es importante crear las condiciones previas para un buen funcionamiento del cerebro:
- Dormir lo suficiente
- Llevar una dieta saludable
- Hacer ejercicio con regularidad
- Gestionar el estrés
Una de las formas más eficaces de recordar algo son las asociaciones, porque es más fácil recordar cosas o fenómenos interrelacionados que información no relacionada.
Esto se tiene en cuenta a la hora de organizar las clases para mejorar la memoria, pidiendo al niño que memorice:
- Series de objetos relacionados (por ejemplo, una lista de la compra)
- Historias o cuentos con una secuencia lógica
- Canciones o poemas con rima y ritmo
Es aconsejable desarrollar la memoria de los preescolares con la ayuda de materiales visuales: una variedad de tarjetas, dibujos, juguetes, objetos naturales, etc. Esto aumentará la memorización y la fuerza de fijación.
Las ilustraciones funcionan bien. Con su ayuda, los niños reproducen perfectamente cuentos y poemas.
Sin embargo, no hay que limitarse a la estimulación visual: también hay que utilizar otros sentidos, por ejemplo, dejar que el niño palpe frutas y verduras, que las adivine por el gusto o el olfato.
Para desarrollar la memoria auditiva, se pueden leer 10 palabras a un niño en edad preescolar y comprobar cuántas de ellas ha conseguido memorizar.
El éxito del entrenamiento requiere el cumplimiento de varias condiciones:
- Hacer que las actividades sean divertidas e interesantes
- Mantener las sesiones cortas y regulares
- Proporcionar refuerzo y elogio
- Evitar la sobrecarga de información
Las clases en grupo también destacan por su eficacia: Si el juego tiene lugar en una guardería, en casa con los miembros de la familia o al aire libre con los amigos. Estos juegos añaden un elemento competitivo al juego, que la mayoría de los niños disfrutan y les estimula a absorber mejor la información. Puedes inventar por turnos palabras para una letra determinada, nombrar objetos de tu entorno, repetir movimientos después del líder, describir a un vecino, comparar dos objetos, etc.
Acerca de qué actividades se pueden llevar a cabo con un niño en edad preescolar en el desarrollo de la memoria y la atención, ver el siguiente video.

